- Médicos detectan oportunamente infecciones vaginales, presión arterial, niveles de glucosa, sobrepeso y otras enfermedades
Para
prevenir embarazos de alto riesgo, el Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS) cuenta con un programa de control prenatal, a través del
cual, un grupo interdisciplinario de trabajadores de la salud vigilan el
desarrollo del embarazo: médico familiar, ginecólogo, odontólogo,
nutricionista, trabajadora social y enfermera procuran una gestación que
permita un parto exitoso.
El
objetivo es detectar y tratar oportunamente posibles infecciones
vaginales, alteraciones en la presión arterial, niveles de glucosa
irregulares, sobrepeso y otras enfermedades que pudieran complicar el
embarazo. En los casos que lo ameritan; se inicia control hipertensivo
con alimentación baja en sal, ejercicio y la obligatoriedad de acudir al
médico cada semana, durante las primeras 16.
No
obstante, el área médica reporta que son muy pocas las embarazadas que
acuden a este servicio -3 de cada 7-, lo que puede dar paso a serias
complicaciones al final del embarazo y durante el parto.
Las dos complicaciones más frecuentes son la preeclampsia -descontrol de la presión arterial después de las 24 semanas de gestación- y la eclampsia -convulsiones derivadas de lo anterior-
en embarazos que se presentan antes de los 19 y después de los 35 años
de edad. Ambas ponen en riesgo la vida de la madre y del bebé.
Para
la atención de estos casos, el IMSS cuenta con un programa de reacción
inmediata que activa un riguroso protocolo que prioriza su atención en
las salas de Cuidados Intensivos, cuando es necesario. Los médicos
precisaron que las convulsiones por eclampsia pueden provocar daño o
muerte cerebral en la madre, así como repercusiones serias en el
desarrollo y vida del bebé.
En
función de ello, los especialistas reiteraron que las edades más
recomendables para el embarazo son después de los 25 y antes de los 30,
porque el cuerpo ha concluido su desarrollo y alcanzado su madurez,
incluyendo la mental y emocional. Antes de los 19 o después de los 35
años de edad, el cuerpo no reúne las condiciones óptimas para sustentar
las 36 semanas de gestación que requiere el bebé.
De
igual forma, los médicos reiteraron la invitación a toda embarazada, a
acudir a la Unidad de Medicina Familiar que le corresponda y preguntar
por el servicio Materno-Infantil, para iniciar la vigilancia de su
embarazo.