- Ningún ciudadano de Aguascalientes estará de acuerdo con la extirpación del principal pulmón de la zona Oriente.
- De nada servirán los esfuerzos gubernamentales en materia ambiental si se da paso a meter una plancha de concreto en la reserva ecológica más importante.
- De insistir los interesados en fraccionar se enfrentarán a sólido muro de oposición ciudadana que difícilmente podrán superar.
“Uno
mi voz a las muchas ya que se oponen a fraccionar la mezquitera de La
Pona, pues esto implicaría arriesgar el futuro ambiental de nuestro
municipio al mutilar una reserva ecológica importante por satisfacer
intereses empresariales”, declaró Isidoro Armendáriz respecto a la
polémica desatada por la intención de convertir el parque en un
fraccionamiento.
Aseguró
que ningún ciudadano de Aguascalientes estará de acuerdo con la
extirpación del principal pulmón de la zona oriente de la ciudad y por
ello los inversionistas deberán encontrar otras alternativas de negocio
dejando en paz lo que significa también uno de los principales
receptores de agua para los mantos acuíferos de la zona.
Remitiendo
las declaraciones de la alcaldesa Lorena Martínez Rodríguez, el
presidente de Germinación 21 A.C. dijo que tendrá que en un momento dado
podrá existir una permuta a un precio justo por esos terrenos para
permitir a los propietarios continuar con sus negocios pero en una
extensión no prioritaria para la sustentabilidad de la comuna.
Agregó
que de nada servirían los esfuerzos del gobierno estatal y del
municipio en reforestación, riego de áreas verdes, así como la magna
inversión en la Línea Verde, si se diera paso a meter una plancha de
concreto en la reserva ecológica más importante de la ciudad, ya que
implicaría mayores inundaciones en el centro y un factible detrimento en
la Alameda y el parque El Cedazo.
También
señaló Armendáriz García que aunque los propietarios tuvieran los
recursos legales, se estaría incurriendo en una de las más grandes
faltas a la ética y violentación del ambiente, equiparable a lo sucedido
con la concesión del agua en 1993 y la concesión del estadio municipal
en 2001.
Para
finalizar, dijo estar tranquilo por los resultados que arrojó el
estudio técnico que ya tienen en su poder las autoridades de la
SEMARNAT, el cual señala la constancia de uso de suelo, el paso de la
falla Oriente y que el Programa de Desarrollo Urbano de la ciudad de
Aguascalientes 2030 tiene considerado el predio como una reserva
ecológica, sin embargo se sabe que los interesados están buscando las
vías legales para evadir el sentido común y de continuar se enfrentarán a
un sólido muro de oposición ciudadana que difícilmente podrán superar.